Herramienta, desafío y oportunidad
Desde hace más de dos décadas, mi entorno profesional se encuentra en el sector tecnológico. Mi trayectoria incluye etapas en empresas como 7 layers AG —con proyectos en Asia, Norteamérica y Europa—, así como en ALSO Holding AG, con sede en Suiza, donde adquirí experiencia internacional y participé activamente en la transformación digital en diversos ámbitos.
Además, como oficial de prensa para medios digitales, dirigí la comunicación y comprendí la importancia de transmitir los avances tecnológicos de manera clara, precisa y orientada al público —tanto interna como externamente.
Hoy dedico gran parte de mi tiempo al estudio y la aplicación de la inteligencia artificial (IA). Ya no es una visión lejana, sino una realidad tangible. Incluso en la creación de mi nuevo sitio web utilizo la IA de forma consciente como herramienta: me ayuda a estructurar contenidos y a desarrollar ideas. Sin embargo, la tecnología solo es tan buena como la persona que la utiliza. Mi amplia experiencia me permite evaluar los resultados con criterio, ajustarlos y asegurar que todo encaje de forma coherente.
Por supuesto, este cambio tecnológico plantea también interrogantes —especialmente en relación con el futuro del empleo. Pero este debate no es nuevo: ya la Revolución Industrial del siglo XVIII transformó oficios tradicionales y dio origen a nuevas profesiones. El cambio siempre ha sido parte del progreso; considerarlo únicamente desde una perspectiva negativa es, por tanto, una visión limitada.
Puede que hoy no esté tan solicitado profesionalmente como desearía, pero mi curiosidad sigue intacta. Para mí es natural seguir explorando tecnologías innovadoras y comprender los nuevos desarrollos.
Así soy yo, Mario Obst.
Soy uno de aproximadamente 8.142 millones de seres humanos (año 2024), y cada uno de nosotros tiene la posibilidad de contribuir a construir el futuro. La inteligencia artificial no reemplaza al ser humano: amplía sus capacidades. Bien empleada, ofrece la oportunidad de aprovechar el conocimiento de nuevas maneras, abrir caminos distintos y redescubrir la creatividad.

